Casi sin darnos cuenta llevamos 7 días en Andorra y el cansancio empieza a notarse en la cara de los jugadores cuando llegan al pabellón por la mañana para iniciar la primera de las tres sesiones diarias que se realizan
Hola a todos, desde estas líneas queremos haceros llegar el día a día del Stage que esta temporada estamos realizando en Ordino y acercaros la convivencia diaria del equipo ACB, vuestro equipo.
DÍA 6: EL CANSANCIO EMPIEZA A NOTARSE
El viernes toca de nuevo sesión en el centro deportivo, que empieza a las 10.30 horas. El trabajo se realiza por grupos, y mientras unos se ‘machacan’ en el gimnasio con el programa dispuesto por Rafa, nuestro preparador físico, a otros les toca natación en la piscina cubierta. En total, una hora de entrenamiento para posteriormente pasar por el vendaje preventivo a cargo de nuestros físios y comenzar en la pista. La sesión de baloncesto terminó sobre las 13.00 horas y desde el pabellón nos fuimos con los jugadores a la piscina descubierta del hotel, que tiene el agua a una temperatura bastante baja (unos 18-20 grados), y que ayuda a la recuperación tras el ejercicio.
El almuerzo se realiza a las 14.15 horas, como de costumbre. El menú se compuso de fetuchini relleno de queso con salsa carbonara o tomate a elegir y de segundo entrecot de ternera con puré de patatas; el postre fruta y yogur. Tras reponer fuerzas en la comida, viene la consiguiente siesta, tras la cual nos levantarnos (17,00 h.) para merendar y volver de nuevo al trabajo en el pabellón cubierto.
Poco a poco las sesiones van avanzando y empiezan a aparecer las primeras sobrecargas y los calambres que hacen que Manolo y Antonio (nuestros fisios) tengan que hacer trabajo hasta altas horas de la noche para que nuestros jugadores estén a punto a la mañana siguiente.
En el entrenamiento de la tarde se produce el primer incidente de la concentración. Txemi Urtasun en un lance en la última parte del entrenamiento, recibe un golpe en el ojo que le produce un corte en el párpado bastante importante y que necesitó que tuviese que ir al hospital a Andorra la Vella que es el centro de urgencias más cercano (a unos 15 minutos en taxi) y le pusieran tres puntos de sutura. Un accidente menor y que se resolvió sin mayores problemas. El resto del equipo se dirigió al hotel a cenar y descansar.
El sábado iniciamos el sexto día de stage. Les esperaba a los jugadores una jornada matinal intensa compuesta por el siempre ‘esperado’ test de course navette (para los que no lo conocéis se trata de ir pasando una serie de fases en las que se va incrementando el ritmo en el que los jugadores tienen que recorrer un espacio de 20 metros de distancia. Todo esto va dirigido por una grabación en la que se van escuchando una serie de pitidos que dirigen el test), trabajo de fuerza en el mismo pabellón en la que tienen que ir pasando por distintas postas dispuestas y por último dos horas de trabajo de baloncesto. Hoy el entrenamiento se alarga un poco más de lo normal debido a que la tarde es de descanso y es por ello por lo que tras finalizar se realiza el tratamiento de crioterapia que ya os expliqué.
La tarde cada cual la aprovecha de la mejor forma. Visitar la capital, pasar horas delante del portátil en el hall del hotel, que es la única zona en la que hay conexión de internet, pasar por la piscina, jugar a las consolas, dar un paseo por el paisaje de la zona, aprovechar para practicar un poco de minigolf en el pequeño circuito que hay en el complejo, ver los partidos del mundial y, por último, algunos jugadores van a relajarse a Caldea, un balneario que hay en Andorra la Vella. Es un centro bastante completo compuesto por distintas piscinas, jacuzzis, saunas, etcétera, que es bastante visitado por todos los que pasan por aquí.
Antes de cenar, prácticamente todos los miembros del equipo nos reunimos en el hall que dispone de una pantalla grande para ver el partido España-Francia. Como el año pasado en el europeo, nuestra selección no ha empezado nada bien. Pero recordemos como empezó el verano pasado y como terminó, así que para que vamos a empezar a preocuparnos tan pronto.
Tras el partido, al comedor y a descansar que mañana nos espera la penúltima jornada completa de nuestro stage. El lunes os seguiré contando como ha ido la jornada del domingo y sobre todo la del lunes en la que jugaremos el primer partido amistoso de pretemporada contra la Universidad de Denver de Estados Unidos.
EL VIAJE Y LOS PRIMEROS DIAS EN ANDORRA
Este año hemos cambiado el lugar de realización de nuestra concentración de pretemporada, y se ha optado por ir al país vecino; concretamente, a la pequeña localidad de Ordino. Ésta está situada al norte de Andorra, a una altitud cercana a los 1300 metros, cuenta con unos 3500 habitantes, y está rodeada de bosques y montañas y con un paisaje magnifico. A pesar de ser una localidad pequeña, cuenta con unas estupendas instalaciones deportivas ideales para nuestro stage, de hecho cada año pasan por este pequeño pueblo andorrano uno o dos equipos de nuestra liga. El Pabellón se situa a 200 metros del hotel, y el centro deportivo con todas las necesidades (piscina cubierta, gimnasio, sauna, jacuzzi,…) y el campo de futbol de césped artificial están también bastante cercanos, apenas a 3 minutos andando.
El viaje es un poco más largo que el del año pasado lo que nos obligó a madrugar el primer día. Partíamos del Palacio de los Deportes a las 5,30 h. de la mañana por lo que hubo que madrugar bastante. Por delante nos quedaban varias horas de viaje: vuelo a Barcelona a las 7,00 h. de la mañana que aterrizó en Barcelona a las 8,20, y tras esta primera etapa de trayecto nos montamos en el autobús para llegar a nuestro destino tras 4 horas de viaje.
Llegamos a Ordino a las 13,00 h., reparto de habitaciones y almuerzo a las 13,30 h. para tener tiempo de descansar antes de la primera sesión de la temporada. Ésta tuvo lugar a las 19,00 horas, y la precedió una pequeña charla en la que se sentaron las bases de lo que esperamos.
Este primer entrenamiento siempre se hace duro ya que, a pesar de que la mayoría de los jugadores realizan sus respectivos entrenamientos durante las vacaciones, acostumbrarse al ritmo de las sesiones de trabajo siempre es difícil.
El segundo día se inicia temprano, nos levantamos a las 8,15 h. para desayunar a las 8,30 h y empezar la primera sesión puramente física a las 9,30 h. en el centro deportivo, compaginando el trabajo de natación y gimnasio por grupos. Una vez finalizada, pasamos al pabellón de nuevo a las 12,00 h. con trabajo una hora y media más. Tras la misma, tiempo para tomar una reparadora ducha y pasar al comedor para reponer fuerzas tras el intenso trabajo realizado durante la mañana y a dormir una merecida siesta antes de merendar y marchar de nuevo a la pista y realizar la que sería la tercera sesión del día.
El miércoles cambiamos la dinámica de trabajo, nos levantamos un poco más tarde (8,45 h.) para pasar directamente al pabellón, donde les esperaba a los jugadores un circuito de fuerza dispuesto por distintas postas de trabajo por tiempo. Tras una hora comenzó la sesión de baloncesto que se prolongó hasta las 13,30. Después de la misma, los jugadores pasaron a la piscina al aire libre del hotel para relajarse un poco antes del almuerzo, ya que las concentraciones de pretemporada son un no parar: físico, técnico, técnico y así durante los días que se establezcan.
Por la tarde realizamos la última sesión técnica antes del primer descanso de la concentración. Consistió en un poco de trabajo más intenso, que termina a las 21,30 para pasar a la famosa crioterapia que tanto gusta a algunos jugadores y tanto disgusta a otros.
Aunque algunos ya conoceréis de lo que se trata porque seguisteis nuestras aventuras de pretemporada el año pasado, explico brevemente de lo que se trata para aquellos que lo desconozcan:
Bañera de agua fría, a la que se le añade una ingente cantidad de hielo, en esa agradable mezcla, que esta a unos 4-5 grados, el jugador tiene que meterse hasta la parte alta de la pierna e intentar mantenerse dentro durante nada más y nada menos que 3 minutos, objetivo que muy pocos consiguen.
Tras esta ‘magnifica’ sesión de recuperación (magnífica digo porque a mí no me toca hacerla) les esperaba la cena, y tras la misma, el consiguiente repaso a internet de todos los días, llamadas a familiares, etcétera. Después, a la cama con la ventaja de que al día siguiente (jueves 26) la mañana es libre, por lo que cada uno puede levantarse cuando le plazca.
La mañana del jueves cada uno la disfruta como puede: unos descansan, otros realizan alguna actividad alternativa (no físicas, por supuesto, en el caso de los jugadores) y parte del cuerpo técnico y algunos jugadores aprovechamos para dar una vuelta por Andorra la Vella y hacer algunas comprillas si se encuentra alguna ganga.
Para que el descanso fuese lo más largo posible, se retrasó la comida hasta las 14,45h. y tras la siesta, sesión de media hora de video y trabajo técnico desde las 19,00 h. hasta las 21,15 horas. Después, cena y a dormir que mañana esto sigue y aquí os lo seguiremos contando.
El viernes toca de nuevo sesión en el centro deportivo, que empieza a las 10.30 horas. El trabajo se realiza por grupos, y mientras unos se ‘machacan’ en el gimnasio con el programa dispuesto por Rafa, nuestro preparador físico, a otros les toca natación en la piscina cubierta. En total, una hora de entrenamiento para posteriormente pasar por el vendaje preventivo a cargo de nuestros físios y comenzar en la pista. La sesión de baloncesto terminó sobre las 13.00 horas y desde el pabellón nos fuimos con los jugadores a la piscina descubierta del hotel, que tiene el agua a una temperatura bastante baja (unos 18-20 grados), y que ayuda a la recuperación tras el ejercicio.
El almuerzo se realiza a las 14.15 horas, como de costumbre. El menú se compuso de fetuchini relleno de queso con salsa carbonara o tomate a elegir y de segundo entrecot de ternera con puré de patatas; el postre fruta y yogur. Tras reponer fuerzas en la comida, viene la consiguiente siesta, tras la cual nos levantarnos (17,00 h.) para merendar y volver de nuevo al trabajo en el pabellón cubierto.
Poco a poco las sesiones van avanzando y empiezan a aparecer las primeras sobrecargas y los calambres que hacen que Manolo y Antonio (nuestros fisios) tengan que hacer trabajo hasta altas horas de la noche para que nuestros jugadores estén a punto a la mañana siguiente.
En el entrenamiento de la tarde se produce el primer incidente de la concentración. Txemi Urtasun en un lance en la última parte del entrenamiento, recibe un golpe en el ojo que le produce un corte en el párpado bastante importante y que necesitó que tuviese que ir al hospital a Andorra la Vella que es el centro de urgencias más cercano (a unos 15 minutos en taxi) y le pusieran tres puntos de sutura. Un accidente menor y que se resolvió sin mayores problemas. El resto del equipo se dirigió al hotel a cenar y descansar.
El sábado iniciamos el sexto día de stage. Les esperaba a los jugadores una jornada matinal intensa compuesta por el siempre ‘esperado’ test de course navette (para los que no lo conocéis se trata de ir pasando una serie de fases en las que se va incrementando el ritmo en el que los jugadores tienen que recorrer un espacio de 20 metros de distancia. Todo esto va dirigido por una grabación en la que se van escuchando una serie de pitidos que dirigen el test), trabajo de fuerza en el mismo pabellón en la que tienen que ir pasando por distintas postas dispuestas y por último dos horas de trabajo de baloncesto. Hoy el entrenamiento se alarga un poco más de lo normal debido a que la tarde es de descanso y es por ello por lo que tras finalizar se realiza el tratamiento de crioterapia que ya os expliqué.
La tarde cada cual la aprovecha de la mejor forma. Visitar la capital, pasar horas delante del portátil en el hall del hotel, que es la única zona en la que hay conexión de internet, pasar por la piscina, jugar a las consolas, dar un paseo por el paisaje de la zona, aprovechar para practicar un poco de minigolf en el pequeño circuito que hay en el complejo, ver los partidos del mundial y, por último, algunos jugadores van a relajarse a Caldea, un balneario que hay en Andorra la Vella. Es un centro bastante completo compuesto por distintas piscinas, jacuzzis, saunas, etcétera, que es bastante visitado por todos los que pasan por aquí.
Antes de cenar, prácticamente todos los miembros del equipo nos reunimos en el hall que dispone de una pantalla grande para ver el partido España-Francia. Como el año pasado en el europeo, nuestra selección no ha empezado nada bien. Pero recordemos como empezó el verano pasado y como terminó, así que para que vamos a empezar a preocuparnos tan pronto.
Tras el partido, al comedor y a descansar que mañana nos espera la penúltima jornada completa de nuestro stage. El lunes os seguiré contando como ha ido la jornada del domingo y sobre todo la del lunes en la que jugaremos el primer partido amistoso de pretemporada contra la Universidad de Denver de Estados Unidos.